A veces, hay hechos de la vida que trascienden la mera cotidianidad y que hacen que te cambien la vida. A veces del mismo evento, unos aprenden y viven la vida mejor y otros se sumen en la desesperación. Unas veces no te apetece escribir este papel en una botella que lanzamos al mar de internet, otras, escribes para desahogarte. Hoy escribir aquí me sirve de soporte para un grito “anónimo” que lanzo y que le dedico a alguien que seguro que no me lee, pero que si lo hiciera lo comprendería…

“Salta!, corre!, vuela!!, VIVE!!!… y sé feliz”