\"\"

Trabajo. Ni sin él, ni con él. Todos (casi todos) lo necesitamos, pero pocos disfrutan con él. Ya estoy en una edad en la que el trabajo se convierte en una carga para muchos de nosotros (empezamos a estar “quemados”, tanto de tenerlo como de no tenerlo, que en el INEM hay más gente apuntada de lo que parece). Cuando tienes responsabilidades que cubrir (hipotecas, hijos, …) ya no tienes tanta libertad para decir “ahí os quedais con ese sueldo asqueroso, y ese horario salvaje”.

Y encima, cuando conoces gente que vive en el extranjero (emigrantes modernos y cualificados de los que tanto exportamos últimamente), que trabajan con un horario envidiable, y gana fácilmente dos o tres veces más que tú, te planteas muchas cosas. ¿Por qué en españa quieren hacer el trabajo incompatible con la familia? Unas veces porque el sueldo no te da para alimentar a otra boca, otras veces porque llegando a casa a las 9 de la noche te planteas cómo se puede educar a un hijo así.

En fin, al menos un periódico gratuito (Qué) está dando un pequeño paso adelante denunciando en una serie de reportajes la situación. Enhorabuena y gracias.