¡Qué pesados son los viajes de negocio!
Cuando era (más) joven, suponían una aventura. Ahora reconozco que tan solo suponen volver a ir otra vez al mismo sitio, “invirtiendo” muchas horas de tu tiempo, porque los viajes parece que siempre tienes que hacerlos en “tu tiempo” y no en el de la empresa.
Y lloro con medio ojo, porque he tenido la suerte de no hacer excesivos viajes, y los que he hecho, han sido a sitios agradables. Pero a estas altura de la vida, un viaje de negocios pequeño y corto como el de ayer, me cansa. ¡Aunque aproveché para hacer fotos! (pude tener media hora libre) Pero eso es ya otro tema que comentaré con fotos.

Tu primer comentario, ¡chispas!
Para poder llevar cada vez más cosas para adelante, los adultos nos volvemos prácticos con la edad. Administramos el tiempo como el dinero.
Y claro, nos olvidamos del romanticismo, y de que lo divertido es hacer las cosas jugando.
Comment by Haddhar — September 15, 2005 @ 10:21 am
Tienes razón. Y qué me vas a contar del valor del tiempo libre…
¡Por eso reservo los comentarios agradables para los viajes de placer! Para ellos reservo un poco de lo que me queda de niño (y eso que mi hija me ha recargado las pilas infantiles un montón, y ahora vuelvo a ser más niño)
Comment by Arthur — September 15, 2005 @ 11:38 am